Nuestro camino

Nuestras manos unidas y nuestros ojos en la misma dirección, siempre hacia adelante…bueno, quizás alguna mirada se desvía hacia los ojos del otro, cómplice del juego picaresco por el que siempre nos movemos. Así sueño que caminamos, avanzando entre la locura y la agonía de un mundo que se va a la mierda, siempre hacia el horizonte de nuestra vida, juntos, sin llegar nunca.

Solo hay luz en nuestro sendero. A nuestro al rededor oscuridad y desaliento. Y reímos, reímos muy fuerte. Y seguimos caminando. Siempre embriagados por la pasión, abrazados por el calor del contacto. Eres la piel que visto, el hogar de mi intimidad. Soy el refugio de tus deseos, el baúl de tu felicidad. Susurramos si nos miramos, gritamos si los miramos, y seguimos caminando.

No hay altos en nuestro camino, no hay metas donde parar, pues nuestro objetivo es caminar. El camino se hace a nuestros pies. Ellos lo ven desde lejos, ignorantes, no pueden entenderlo. Ellos no ven lo que yo veo. Yo veo lo que tu ves. Y ambos vemos el horizonte, lanzándonos instantes y también eternidades, tiempo para querernos en este rincón de amantes. 

Quiero lo que tu amor me entregue de ti. Carne de tu carne y pasiones de los dos. Moldear nuevas vidas que siempre serán la nuestra, y perdurará mas allá de nosotros. Nuestro hogar es aquí, es ahora, y ¿mañana?…mañana también, porque nuestro camino empieza en nosotros y acaba en nosotros. Porque somos nuestro horizonte al que llegar, al que nunca llegaremos para nunca dejar de andar, juntos, de la mano, mirando en la misma dirección, siempre hacia delante…